La Asociación del Personal y Empleados Legislativos (APEL) declaró el estado de alerta y rechazó las notificaciones emitidas por la Dirección de Recursos Humanos de la Cámara de Diputados de Santa Cruz, mediante las cuales se dispone el traslado de trabajadores de planta permanente al edificio anexo de calle Pellegrini 175, donde antiguamente funcionaba Gendarmería Nacional.
Según el comunicado difundido por el gremio, la medida fue adoptada de manera unilateral y sin instancias previas de diálogo. Catrihuala, quien hoy conduce el sindicato sostienen que la Presidencia de la Cámara fundamenta la decisión en una supuesta reorganización de los espacios físicos del edificio histórico ubicado en Alcorta y Teófilo de Loqui, argumento que consideran «insostenible».
APEL cuestionó que el problema de espacio no estaría originado en la cantidad de trabajadores de carrera, sino en el crecimiento de la estructura política del Poder Legislativo.
En ese sentido, el sindicato señaló que mientras se traslada a empleados de planta permanente al edificio anexo, continúan incorporándose cargos jerárquicos dentro de la estructura funcional de la Cámara. Según indicaron, la actual orgánica presenta una elevada cantidad de direcciones, subdirecciones, departamentos y divisiones, lo que —afirman— habría generado la saturación de oficinas.
Uno de los puntos que genera cuestionamientos es el área de Comunicación y Modernización, que según la estructura señalada por los trabajadores reúne 18 cargos.
«La superpoblación no la generan los trabajadores de carrera, sino la proliferación de cargos políticos», expresaron desde la organización gremial.
Asimismo, denunciaron que los traslados no alcanzarían a la totalidad del personal, sino únicamente a determinados trabajadores, situación que, según sostienen, provoca incertidumbre y desarticula equipos de trabajo consolidados por años.
Desde APEL también manifestaron que las notificaciones carecerían de un acto administrativo debidamente fundado y reclamaron el cumplimiento de las garantías establecidas en la Ley Provincial Nº 1958 y de los mecanismos de negociación colectiva previstos en la Ley Nº 3021.
Finalmente, el sindicato ratificó el estado de alerta y aseguró que continuará defendiendo la estabilidad laboral y las condiciones de trabajo de los empleados legislativos.
El conflicto abre un nuevo frente dentro de la Cámara de Diputados de Santa Cruz y vuelve a poner en debate la organización interna del Poder Legislativo, el crecimiento de la estructura política y el destino de los trabajadores de planta permanente.

