Los profesionales de la salud y trabajadores del Hospital Distrital Dr. Hubertus Kuester de Pico Truncado visibilizaron este jueves un fuerte reclamo por mejores condiciones de seguridad dentro del establecimiento, luego de una serie de episodios de violencia que pusieron en riesgo al personal sanitario.
Como forma de protesta, colocaron dos banderas con mensajes contundentes. Una de ellas, ubicada sobre la esquina de Rivadavia y Sarmiento, expresa: «Necesitamos seguridad». La otra, instalada en el sector de Guardia, anuncia que el servicio funciona con guardia mínima, reflejando la preocupación del personal por la falta de garantías para desarrollar sus tareas.
Según trabajadores del hospital, la situación se volvió insostenible.
«Acá se mete cualquiera con cuchillos y en la mayoría de las guardias trabajan mujeres. No hay policías, no hay seguridad», señalaron.
Ante este escenario, la Dirección del hospital resolvió cerrar las puertas del edificio a partir de las 20 horas, manteniendo únicamente la atención de urgencias y emergencias durante la noche.
El reclamo se produce pocos días después de un grave episodio en el que varios individuos ingresaron al hospital mientras escapaban de un grupo de personas, recorriendo los pasillos armados con cuchillos y generando momentos de extrema tensión.
A ese hecho se sumó un nuevo incidente ocurrido el miércoles al mediodía, cuando una mujer protagonizó disturbios en el sector de Guardia al ser informada de que solo funcionaba una guardia mínima. Según relataron trabajadores del nosocomio, la paciente comenzó a romper elementos del lugar y el propio director del hospital debió intervenir para controlar la situación.
Desde el personal sanitario advirtieron que la falta de seguridad expone diariamente a médicos, enfermeros, administrativos y trabajadores de distintas áreas, quienes reclamaron medidas urgentes para garantizar la integridad de quienes cumplen funciones esenciales en el sistema de salud pública.

