El conflicto entre el Gobierno de Claudio Vidal y la Policía de Santa Cruz ingresó en una nueva etapa de tensión. Luego de que los efectivos autoconvocados rechazaran por insuficiente la última propuesta salarial y ratificaran la continuidad de las medidas de fuerza, comenzaron a denunciar presuntas represalias internas por parte de la Jefatura de Policía.
La polémica se profundizó tras conocerse la Disposición N.º 505-D.G.P./2026, firmada por el jefe de Policía, Diego Martín Agüero, mediante la cual se ordenan decenas de nombramientos, cambios de destino, pases y traslados de personal en distintas dependencias de la provincia.
Aunque el documento oficial sostiene que las medidas responden a «necesidades del servicio» y a la reorganización operativa de la fuerza, desde el movimiento de policías autoconvocados y familiares de efectivos aseguran que varios de esos traslados alcanzarían a quienes participaron activamente del reclamo salarial.
Según denunciaron, se trataría de una estrategia para disciplinar, desgastar y enviar un mensaje al resto del personal que continúa reclamando una recomposición salarial acorde al costo de vida.
Las denuncias llegan en el momento de mayor conflictividad que atraviesa la fuerza en los últimos años. Los representantes de los autoconvocados sostienen que más del 90% del personal acompaña las medidas de fuerza y que la propuesta del Gobierno continúa muy por debajo de la Canasta Básica, por lo que fue declarada insuficiente.
Durante las negociaciones también denunciaron haber recibido advertencias sobre posibles sanciones administrativas y la negativa oficial a otorgar una amnistía para quienes participaron de las protestas, situación que incrementó el malestar dentro de la institución.
Para los efectivos, lejos de buscar una solución al conflicto, el Gobierno provincial estaría optando por endurecer su postura frente a uno de los reclamos salariales más importantes que enfrenta la gestión de Claudio Vidal.
Mientras la negociación permanece estancada y no existen señales de un nuevo ofrecimiento salarial, el conflicto ya no se limita únicamente a la discusión por los sueldos: ahora se suma una fuerte denuncia de presunta persecución interna contra quienes decidieron reclamar por mejores condiciones laborales.



