El Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia difundió una dura solicitada pública en la que rechazó las versiones que responsabilizan a los trabajadores y al Convenio Colectivo de Trabajo por la crisis económica que atraviesa la Cooperativa Eléctrica de Trelew.
Bajo el título «No nos equivoquemos de culpable», el gremio sostiene que, cada vez que la institución enfrenta dificultades financieras, vuelve a instalarse un discurso que apunta contra los empleados, cuando —afirman— nunca fueron quienes administraron la Cooperativa ni tomaron las decisiones económicas que derivaron en la situación actual.
Para respaldar su postura, el sindicato expuso datos históricos que, según remarcan, desmienten ese argumento. En 1997 la Cooperativa prestaba servicios a 24.309 usuarios con 357 trabajadores. En la actualidad, atiende a 39.172 usuarios con apenas 337 empleados, es decir, 20 trabajadores menos pese a que la cantidad de usuarios creció un 62%.
Desde Luz y Fuerza señalaron que, lejos de incrementarse la planta de personal, hoy cada trabajador atiende una cantidad significativamente mayor de usuarios que hace casi tres décadas, lo que demuestra —según expresan— que el problema no radica en los salarios ni en los derechos laborales.
La organización también apuntó contra años de decisiones políticas que mantuvieron tarifas insuficientes para cubrir el costo real de los servicios, mientras aumentaban la energía, los combustibles, los materiales, los insumos y toda la estructura necesaria para sostener el sistema cooperativo.
En ese sentido, recordaron una histórica definición del secretario general Héctor Rubén González: «La verdadera pregunta no es qué se va a hacer con las cooperativas, sino qué se va a hacer con los servicios públicos de la provincia del Chubut», planteando que el debate debe centrarse en la sustentabilidad del sistema y no en responsabilizar a quienes diariamente garantizan la prestación de los servicios.
Además, el sindicato cuestionó que se intente instalar a los trabajadores como responsables del déficit mientras las decisiones administrativas, financieras y políticas fueron tomadas por quienes condujeron la Cooperativa y los distintos gobiernos.
Finalmente, la solicitada llama a la comunidad a debatir con responsabilidad, datos y memoria, especialmente de cara a las próximas elecciones de autoridades de la Cooperativa. «Los trabajadores no administraron la Cooperativa. La sostuvieron durante décadas», concluye el documento, reivindicando el rol de los empleados que, aseguran, nunca dejaron de garantizar el funcionamiento de los servicios públicos esenciales, incluso en los momentos más críticos.

