El decano de la Unidad Académica Caleta Olivia de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), Claudio Fernández, consideró que el reciente acuerdo alcanzado entre el Gobierno Nacional y las universidades públicas representa un avance, aunque aclaró que está lejos de solucionar los problemas estructurales que atraviesa el sistema universitario argentino.
La medida contempla una recomposición salarial acumulada para docentes y no docentes, además de partidas destinadas a gastos de funcionamiento, becas estudiantiles y hospitales universitarios. Sin embargo, desde la UNPA sostienen que la situación sigue siendo compleja y que continúa vigente el reclamo por la aplicación integral de la Ley de Financiamiento Universitario.
“Es un avance respecto de lo que se venía ofreciendo, pero todavía estamos lejos de lo que realmente necesita la universidad pública. El reclamo por la plena aplicación de la ley sigue vigente y también la demanda judicial presentada para garantizar su cumplimiento”, afirmó Fernández.
El decano remarcó además que las universidades continúan cumpliendo con todas las instancias de control y rendición de cuentas exigidas por los organismos nacionales, rechazando los cuestionamientos que desde algunos sectores se realizan sobre la administración de los recursos.
“Los fondos se rinden permanentemente tanto ante los organismos internos como ante el Tesoro Nacional. Las universidades públicas son reconocidas por sus niveles de transparencia y control”, sostuvo.
Sostener la universidad con recursos limitados
Fernández explicó que durante el último año la institución debió realizar una importante reingeniería presupuestaria para garantizar el funcionamiento académico y administrativo.
A pesar de las restricciones económicas, la Unidad Académica Caleta Olivia logró ejecutar mejoras edilicias, incorporar mobiliario y sostener servicios esenciales para estudiantes y docentes.
“No estamos recibiendo partidas específicas para infraestructura, por lo que muchas obras se realizaron reasignando recursos propios. Son mejoras necesarias para seguir garantizando espacios adecuados para toda la comunidad universitaria”, indicó.
Entre las intervenciones realizadas mencionó la construcción de un baño accesible, una rampa de ingreso, mejoras en distintos sectores de la sede universitaria y la adquisición de equipamiento para aulas, salas de conferencias y el comedor estudiantil.
Enfermería y el crecimiento de la demanda educativa
Uno de los puntos destacados por Fernández fue el exitoso inicio de la Licenciatura en Enfermería, una carrera largamente esperada por la comunidad de la zona norte de Santa Cruz.
Según explicó, la propuesta académica tuvo una importante cantidad de inscriptos desde su lanzamiento y continuará incorporando estudiantes en los próximos años.
“La universidad pública no tiene cupos. Todos los que quisieron estudiar pudieron inscribirse. La demanda fue tan grande que incluso debimos firmar convenios con el Municipio para utilizar otros espacios y garantizar el dictado de clases”, señaló.
El desafío de seguir creciendo
Respecto a la posibilidad de ampliar la oferta académica, el decano reconoció que existe una demanda constante de nuevas carreras, aunque advirtió que la falta de financiamiento limita la capacidad de expansión.
“Siempre pensamos en crecer y ofrecer nuevas oportunidades educativas, pero cada carrera implica estructura, docentes y recursos permanentes. Para avanzar en ese camino es indispensable contar con financiamiento adecuado”, afirmó.
Finalmente, Fernández agradeció el respaldo que la comunidad brinda a la universidad pública y destacó que la defensa de la educación superior trasciende a quienes hoy forman parte de ella.
“La universidad es una herramienta para toda la sociedad y para las futuras generaciones. Por eso valoramos profundamente el acompañamiento de la comunidad en este momento tan importante”, concluyó.
Fuente: LVN

