El vicegobernador de Santa Cruz, Fabián Leguizamón, expresó fuertes cuestionamientos al proyecto impulsado por el Gobierno Provincial para tomar deuda por hasta 600 millones de dólares y reclamó que el Ejecutivo explique con claridad cuál será el destino de esos fondos.
Durante sus declaraciones, Leguizamón sostuvo que no es posible acompañar una autorización de semejante magnitud sin contar con información detallada sobre las inversiones previstas y advirtió que la sociedad santacruceña tiene derecho a conocer en qué se utilizará el dinero.
«Nosotros no podemos deliberadamente dar 600 millones de dólares a un gobernador sin especificar para qué. Lo primero es la gente y saber a dónde va la plata», manifestó.
El vicegobernador remarcó que la responsabilidad institucional obliga a los legisladores y dirigentes políticos a exigir precisiones antes de avanzar con cualquier mecanismo de financiamiento que comprometa recursos provinciales a futuro.
«Estamos hablando de 600 millones de dólares. Es importante que en la planificación sepamos a dónde va la plata y que el pueblo de Santa Cruz también lo sepa», afirmó.
En otro tramo de sus declaraciones, Leguizamón planteó la necesidad de que la actual gestión se diferencie de prácticas que históricamente fueron cuestionadas por distintos sectores políticos.
«Si queremos ser distintos a lo que hizo el kirchnerismo, el sinceramiento también es importante», señaló.
Asimismo, consideró que el debate no debe centrarse únicamente en la toma de deuda sino también en las necesidades actuales que atraviesa la provincia, en un contexto marcado por reclamos salariales, conflictos gremiales y un importante déficit fiscal.
«Estamos hablando de pauta salarial, de un gobierno que tiene un déficit enorme mensual y de la necesidad de generar obras que permitan crear trabajo para los santacruceños», expresó.
Las declaraciones del vicegobernador profundizan las diferencias políticas que comenzaron a evidenciarse dentro del oficialismo en torno al proyecto de endeudamiento, una iniciativa que deberá ser debatida en la Cámara de Diputados y que ya genera resistencias tanto en sectores opositores como en dirigentes que integran el frente gobernante.
El pedido de autorización para acceder a financiamiento externo se ha convertido en uno de los temas centrales de la agenda política santacruceña y promete un intenso debate en las próximas semanas.

