La aprobación de la media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación para modificar el régimen de zona fría generó un fuerte rechazo en Santa Cruz y abrió un nuevo foco de tensión política en la provincia. Uno de los dirigentes que salió con mayor dureza fue el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, quien apuntó directamente contra los diputados nacionales José Luis Garrido y Jairo Guzmán por haber acompañado la iniciativa impulsada desde el oficialismo nacional.
A través de sus redes sociales, Grasso expresó su malestar por el posible impacto que tendría la medida sobre las familias patagónicas, especialmente en la antesala del invierno y en un contexto económico marcado por la caída del poder adquisitivo y el aumento sostenido de tarifas.
“Qué impotencia y cuánta bronca, sabiendo que el dinero no alcanza, a un mes de comenzar el invierno, con temperaturas bajísimas y familias empobrecidas por las políticas expulsivas de estos gobiernos nefastos”, escribió el jefe comunal.
El intendente cuestionó especialmente que legisladores santacruceños hayan acompañado un proyecto que podría afectar directamente a miles de hogares de la Patagonia, donde el consumo de gas resulta esencial durante gran parte del año.
“Se suponía que el ajuste lo pagaba la casta, pero lo están pagando los trabajadores”, disparó Grasso, acompañando la publicación con imágenes de boletas de gas y recibos de sueldo de vecinos de distintas localidades de Santa Cruz.
Según planteó el mandatario municipal, actualmente existen familias que destinan cerca del 20% de sus ingresos solamente al pago del servicio de gas, situación que podría agravarse si avanza la modificación del esquema de subsidios por zona fría.
La discusión sobre el régimen volvió a instalarse con fuerza a nivel nacional y encendió alarmas en las provincias patagónicas, donde distintos sectores políticos, sindicales y sociales advierten sobre las consecuencias que tendría un nuevo incremento tarifario en medio del invierno.
Mientras el proyecto deberá seguir su tratamiento en el Senado, en Santa Cruz crece la preocupación y también la tensión política por el posicionamiento de algunos representantes provinciales en el Congreso Nacional.
Ahora las miradas están puestas en el debate legislativo que se viene y en el impacto concreto que podría tener una eventual reducción del beneficio sobre el bolsillo de miles de familias santacruceñas.

