La crisis interna que atraviesa el Sindicato Argentino de Televisión (SATSAID) filial Santa Cruz volvió a exponer una discusión mucho más profunda que atraviesa hoy a gran parte del sindicalismo santacruceño: gremios alineados al poder político mientras los trabajadores siguen perdiendo derechos, salarios y representación.
José Pravato, secretario de Finanzas electo del gremio, denunció públicamente amenazas, violencia institucional, irregularidades económicas y serios cuestionamientos al proceso electoral sindical 2025, apuntando directamente contra la conducción encabezada por Jorge Álvarez.
Pero detrás de la interna sindical aparece una realidad que empieza a repetirse en distintos sectores: sindicatos que dejan de representar las necesidades reales de los trabajadores para transformarse en estructuras funcionales al poder político y a los intereses de la patronal.
Según denunció Pravato, existen transferencias millonarias previas a las elecciones, impedimentos para acceder a documentación contable, cambios de cerraduras en dependencias gremiales y restricciones para ejercer el cargo para el cual fue electo.
“Tenemos documentación, audios, videos, actas electorales, comprobantes de transferencias, denuncias y constancias judiciales y administrativas”, aseguró el dirigente.
La situación escaló incluso al plano judicial. Entre las actuaciones aparece un oficio del Poder Judicial de Santa Cruz con medidas de restricción y prohibición de acercamiento en el marco de una causa por amenazas.
Mientras tanto, el conflicto deja al descubierto un problema que cada vez genera más malestar entre trabajadores de distintos sectores: conducciones sindicales que priorizan sostener acuerdos políticos y vínculos con el gobierno antes que defender salarios, condiciones laborales y transparencia institucional.
En medio de una provincia golpeada por salarios congelados, despidos, precarización y crisis económica, crece el cuestionamiento hacia dirigentes sindicales que, lejos de encabezar reclamos, terminan funcionando como garantes de la paz social que necesita la patronal.
La situación en SATSAID Santa Cruz ya dejó de ser solamente una interna gremial. Para muchos trabajadores, es una muestra más de un sindicalismo que parece haber olvidado de qué lado debería estar.

