Mientras más de cuatro mil militantes, intendentes, legisladores y referentes de todo el país se reunieron en Parque Norte para discutir ideas y empezar a reconstruir una alternativa política con mirada federal, no faltaron las críticas de quienes eligieron mirar el proceso desde la tribuna.
El caso del diputado santacruceño Juan Carlos Molina volvió a quedar en evidencia. Con una chicana en redes —«encuentro del federalismo en CABA 😂🫢”— marcó distancia de un espacio político que, paradójicamente, fue el que lo llevó a ocupar la banca que hoy tiene. Un gesto que no pasa desapercibido dentro del propio peronismo, donde muchos recuerdan que ningún dirigente llega solo: hay compañeros, militancia y organizaciones que sostienen cada recorrido.
“Esto es así”, dicen en voz baja pero con claridad. Hay quienes construyen y hay quienes opinan.
Puertas adentro, el clima fue otro. La diputada Moira Lanesan participó de los espacios de debate junto a referentes de todo el país, aportando mirada y contenido en una jornada atravesada por la discusión de un modelo productivo, federal e inclusivo.
En ese marco, el intendente Pablo Grasso fue uno de los oradores y dejó un mensaje directo a la militancia: “Tenemos que volver a defender a nuestra gente y reconstruir un tejido social que hoy está roto”. Con un tono firme, también advirtió que no alcanza con la crítica: “Hay que debatir ideas y construir soluciones”.
El encuentro, impulsado por dirigentes como Juan Manuel Olmos y Victoria Tolosa Paz, dejó una señal clara: el peronismo busca ordenarse desde las ideas, con una fuerte impronta federal y territorial, lejos de la lógica centralista y de los posicionamientos individuales.
En ese contexto, las ironías y chicanas parecen quedar chicas frente a una discusión más profunda: quiénes están dispuestos a poner el cuerpo para reconstruir una alternativa y quiénes prefieren comentar desde afuera.
Porque en política, como en la vida, no es lo mismo estar… que hacerse el que está.

