
En un mensaje enviado al Congreso Nacional del gremio bancario, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuestionó con dureza la política económica del gobierno de Javier Milei y denunció una persecución judicial que —según afirmó— buscó apartarla de la escena política.
Durante su intervención remota en el 52° Congreso Nacional de La Bancaria, Cristina aseguró que “en apenas un mes y medio se esfumaron 4.000 millones de dólares”, y agregó: “Por eso decidieron meterme presa y sacarme de la cancha”, en alusión a los intentos judiciales por proscribirla.
La ex vicepresidenta advirtió que el país atraviesa una situación “caótica” a nivel macroeconómico, con un déficit en la cuenta corriente que supera los 5.000 millones de dólares, producto —según explicó— del aumento en las importaciones, el gasto en turismo y el pago de obligaciones externas. También apuntó al impacto de la salida de capitales tras el levantamiento del cepo cambiario.
En su mensaje, Cristina Fernández también criticó al ministro de Economía, Luis Caputo, por su fracaso en la obtención de financiamiento externo. “No logró que le aprueben una nueva calificación para seguir endeudando al país. Mejor así, porque solo hubiese empeorado las cosas”, sostuvo.
Sobre la situación social, remarcó: “Más de la mitad de las familias no llega a fin de mes. Se endeudan para comer, no para irse de vacaciones o cambiar el auto. Hay dos Argentinas: una que puede viajar, y otra que no alcanza ni para la comida”.
La ex mandataria también se refirió al acto del 18 de junio en Plaza de Mayo, agradeciendo las muestras de apoyo y señalando que fue excluida de los espacios institucionales de poder: “Tanta inversión en perseguirme para que Milei arrase con derechos, puede que haya sido en vano”, ironizó.
El congreso bancario se desarrolló bajo el lema “Construir unidad”, y reunió a más de 1.000 delegados y 140 congresales de 53 seccionales de todo el país. Fue encabezado por el secretario general del gremio, Sergio Palazzo, en un contexto marcado por la crisis económica y el malestar social creciente.