
El Secretario Adjunto del Sindicato Petrolero, Nallib Rivera, respondió con dureza a las declaraciones del intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, calificándolo de «oportunista» y acusándolo de manipular políticamente la crisis que atraviesa la industria petrolera en Santa Cruz.
«Grasso miente, manipula y utiliza la angustia de los trabajadores como bandera política. Habla ahora porque le conviene, pero durante años guardó silencio mientras su espacio político llevaba a la industria hidrocarburífera al borde del colapso», afirmó Rivera en diálogo con Centenario Sur.
Estas declaraciones surgen tras los comentarios del intendente sobre la crisis petrolera, a la que atribuyó a una decisión del presidente de YPF, Horacio Marín, de abandonar los yacimientos convencionales en la Patagonia. Sin embargo, Rivera fue contundente: «Grasso no denuncia el vaciamiento histórico ni señala a los verdaderos responsables de la desinversión sistemática que nos llevó a este punto crítico».
Críticas al gobierno y a Grasso
Rivera destacó que la crisis actual es el resultado de más de una década de abandono y desidia por parte de los gobiernos provinciales y nacionales. «Durante años, las gestiones de Alicia Kirchner y Daniel Peralta permitieron la caída de la producción sin exigir inversiones ni el cumplimiento de contratos. Tampoco Pablo González, como presidente de YPF, hizo algo para revertir la situación», aseveró.
El sindicalista también cuestionó el cambio de postura de Grasso: «Cuando el ajuste lo ejecutaba su propio espacio político, él callaba. Ahora, bajo otro gobierno, se muestra preocupado. Su silencio anterior lo hace cómplice».
Defensa de los trabajadores y postura gremial
Rivera destacó el trabajo del sindicato para proteger a los trabajadores en medio de la crisis. «Defendemos el derecho de cada empleado a decidir libremente sobre los retiros voluntarios, siempre garantizando que reciban hasta el último peso que les corresponde. Pero nuestra lucha no es administrar retiros, sino preservar los puestos de trabajo, fortalecer la industria y garantizar la soberanía energética de Santa Cruz».
Asimismo, recordó que el sindicato ha denunciado el vaciamiento de la industria petrolera desde hace años, exigiendo inversiones y denunciando incumplimientos. «Tanto Claudio Vidal, como secretario general, como Rafael Güenchenen, en la actualidad, han liderado la pelea contra quienes buscan desmantelar la actividad. A diferencia de Grasso, nosotros no especulamos, peleamos por los derechos de los trabajadores».
«Indignación tardía y discursos vacíos»
Rivera también cuestionó la falta de acción de Grasso en momentos clave: «¿Por qué no habló cuando Alicia Kirchner era gobernadora y Pablo González presidía YPF? ¿Por qué no denunció la falta de inversión cuando Daniel Peralta firmó la prórroga de concesión en 2012 que jamás se cumplió? Su indignación ahora es un cálculo político oportunista».
Finalmente, Rivera concluyó con un mensaje contundente: «La industria petrolera no necesita discursos vacíos ni indignaciones tardías. Necesita compromiso, inversión y trabajo real. Y en Santa Cruz sabemos quiénes estuvieron siempre y quiénes solo aparecen cuando les conviene».